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domingo, 18 de septiembre de 2016

Protección Civil Oficiosa Organizada VS Protección Civil Oficial Desorganizada

"Nadie elige a la Protección Civil;
en realidad la Protección Civil nos elige a nosotros"



A 30 años del nacimiento del Sistema Nacional de Protección Civil, he estado observando un extraño fenómeno social que las actuales autoridades federales, normativas en la materia están provocando.

En efecto, podemos ver claramente como la Coordinación Nacional de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación está dividiendo a la protección civil del país. 

Es fácilmente observable en el panorama dos protecciones civiles en pugna: una protección civil oficial pero desorganizada, que da muestras del aburguesamiento que viene sufriendo la administración de Enrique Peña Nieto, que al igual que él, da tumbos de ineficiencia y de credibilidad; y otra protección civil que es oficiosa, pero que se encuentra organizada, que tiene el empuje del cambio que significa la destrucción de los actuales paradigmas de la protección civil y que le permiten fluir por la Gestión del Desastre, la Gestión Integral del Riesgo y camina hacia la Seguridad Humana.

La cerrazón ideológica que ha marcado la protección civil oficial no le permite el libre intercambio de ideas, mantienen una posición en que todo lo que por ella es señalado es “dogmático” para todas las estructuras que conforman el Sistema Nacional de Protección Civil. 

Su arrogancia ha llevado a la coordinación nacional a negar 25 años de protección civil previa a sí misma y al mismo tiempo sustraer para si todos los logros de esos 25 años de crecimiento en materia de protección civil mexicana e intentar hacerlo propio, como queriendo borrar y al tiempo hacer “copy paste” de trofeos que no se ganaron.

Parafraseando a El Arte de la Guerra de Sun Tzu, “lo mismo que el agua no tiene forma constante” prefirieron simular que llenaban de agua lo que ya había sido llenado por anteriores administraciones, mostrando así su incapacidad para adaptarse, dejando grandes vacíos que son llenados por otras corrientes de pensamiento.

Es así, como ocurre con el agua que ocupa todo espacio que le pertenece, la protección civil -en cualquiera de sus formas- hace lo mismo, llenando los espacios que deja libre la protección civil oficial los que son inmediatamente ocupados por la protección civil oficiosa y por la protección civil oficial -estatal o municipal- que ha sido desplazada por no coincidir con sus dogmas, o por no pertenecer al partido político en el poder.

Señalan como suyo el reconocimiento internacional hacia la protección civil mexicana, cuando ese reconocimiento ya se había otorgado antes de que la actual administración del Gobierno Federal llegara; es más señalan que en México solo existen “30 años de protección civil”, negando la protección civil prehispánica, la colonial, la surgida de la Segunda Guerra Mundial, la fundación del Heróico Cuerpo de Bomberos, la fundación de la Cruz Roja Mexicana, el Plan Marina, el Plan DN III E, el SIPROR, estos solo por citar algunos ejemplos.

Esta etapa obscurantista de la protección civil oficial propiciada por la coordinación nacional, la alcanza a ella misma, y así podemos ver como protecciones civiles estatales, municipales y las todavía delegacionales, les es negado el acceso a las “mieles del conocimiento dogmático oficial”, solo por no pertenecer al grupo y partido político que aún gobierna este país.

Una de las formas de vulnerabilidad que más se combatía por parte del Sistema Nacional de Protección Civil era la de tipo institucional, cuando se producía un cambio democrático de gobernantes de cualquiera de los tres órdenes de gobierno; así encontrábamos que llegaban a las protecciones civiles los “compadres”, “amigos” o “socios” de los nuevos gobernantes, convirtiéndose de inmediato en un foco rojo para el SINAPROC. 

Generalmente llegaba gente que no tenía ni la más mínima idea de lo que era la protección civil o que su mayor acercamiento al conocimiento de los fenómenos constituía el haber leído la revista “Muy Interesante”. Lamentablemente el destino alcanzó a la cabeza del SINAPROC en la SEGOB y ésta se convirtió en la agencia de empleos del presidente, colocando en ella a los socios convertidos ahora en compromisos políticos.

A “contrariu sensu” una protección civil oficiosa va ocupando silenciosamente los espacios que va dejando la protección civil oficial, esta se ha ido debilitando gracias a su parca visión. Su llegada política implicó el desplazamiento de valiosos cuadros formados a través de 25 años de trabajo, sustitución realizada con un enfoque del compromiso político y no de méritos demostrados; es así que cuadros leales al partido en el poder hicieron a un lado a experimentados servidores públicos, expertos y científicos, generando una gran vulnerabilidad institucional que se vería reflejada en graves desastres como los ocurridos por los ciclones tropicales MANUEL e INGRID en Guerrero, San Luis Potosí y Veracruz; el ciclón tropical ODILLE en Baja California Sur y recientemente el ocurrido en la Sierra Norte de Puebla por el ciclón tropical EARL.

Los cuadros desplazados por el cambio político fueron inmediatamente absorbidos por la protección civil oficiosa, incrementando de inmediato su capacidad de intervenir prácticamente en todas las áreas de la Gestión Integral del Riesgo de Desastre y en vía clara hacia la etapa superior “La Seguridad Humana”.

Así tenemos alejados de la protección civil oficial y cobijados por la protección civil oficiosa, desarrollos en materia de alertamiento temprano, en protocolos CAP, en manejo de crisis y emergencias, en capacitación, en preparación, análisis de riesgos, en enfoque hacia la gestión del riesgo antes que la del desastre. 

Universidades, asociaciones civiles, empresas y sociedades, se suman a este desarrollo y lo impulsan y protegen; realizan la función que debería hacer ls protección civil oficial y entienden que "el desarrollo es igual a riesgo" (Allan Lavell UA 2016).

Hace unos días un experto GIRD señaló en un programa de radio: “El Sistema Nacional de Protección Civil no tiene enfoque, no sabe a dónde vá”….

En efecto, quienes coordinan ejecutiva y técnicamente el SINAPROC no tienen idea hacia dónde se dirigen, como se señaló al principio de este trabajo, siguen la misma suerte del presidente, dando tumbos de credibilidad e ineficiencia, están más preocupados por hacerse de una reputación que haga olvidar a quienes sustituyeron, que por superarse.

Durante la clausura de un reciente congreso de protección civil en la CDMX, se señaló que el SINAPROC es un tripoíde, cuyas patas son las protecciónes civiles pública, privada y social; pués bien, hoy en día el SINAPROC camina con solamente dos patas.

"Nadie elige a la Protección Civil; en realidad la Protección Civil nos elige a nosotros". Quienes coordinan hoy el SINAPROC no fueron elegidos por la Protección Civil, fueron elegidos por el presidente; los resultados saltan a la vista.

Los actuales coordinadores ejecutivo y técnico del Sistema Nacional de Protección Civil, tienen un gran instrumento de protección social, pero no saben cómo se utiliza….


3 comentarios:

  1. En PC hay de todo, excelentes funcionarios y voluntarios, y también los peores corruptos de la sociedad, lobos que se visten de oveja: http://www.diarioavanzada.com.mx/index.php/especiales/17767-se-encuentra-en-grave-situacion-la-proteccion-civil-en-colima

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  2. Por ejemplo San Luis Potosí en las coordinaciones estatal y municipal

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  3. En Jalisco también tenemos ineptos dirigiendo la protección civil en Guadalajara tenemos una persona que cobra como director y casualmente es hijo del director de la unidad estatal. El primero sabe de protección civil y bomberos lo que su humilde servidor sabe del plantea júpiter y el segundo un prehistórico que no suelta el hueso según es muy reconocido pero si revisan las demandas por trato inhumano a su personal tanto cuando paso por la municipal de Guadalajara y ahora en la del estado eso si nomas ve faldas y cuidado, cuidado.

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